Ante lo nuevo siempre hay indecisiones que no podemos resolver sosteniéndonos en lo viejo conocido.
Uno de los momentos mas duros de mi vida fue cuando decidí, hace más de un año, dedicarme como emprendedor en Internet. No tuve argumentos de pro, contra o costos de dinero, tiempo y esfuerzo.
Las únicas personas a las que podía consultar eran personas online, ningún vecino, ningún amigo ni lejano ni cercano podía darme una opinión. Simplemente no tenían ni idea o si tenían algo que decir siempre se inclinaban a ser negativos.
Leer más..>>