Aunque pueda parecer que el mercado nacional de la franquicia acoge casi todos los negocios imaginables, hemos dado con hasta 10 conceptos que serían susceptibles de convertirse en una cadena de franquicias en toda regla. Algunos realizaron una intentona con nombre propio hace años y otros aún no han encontrado el emprendedor que encamine sus pasos hacia la búsqueda de inversores interesados. He aquí 10 razones en forma de negocio para entrar a formar parte de un sector que el año pasado creció por encima del 11 por ciento.
Negocios que cuentan con una demanda estable, cuya actividad se basa en su saber hacer que podría desarrollarse a la perfección al adoptar la fórmula de franquicia y cuyo crecimiento se vería francamente impulsado gracias a la inversión de emprendedores interesados. Este es el perfil de las sociedades que aún no han descubierto el potencial que supondría para la expansión de su proyecto el entrar a formar parte de un sistema que, en los últimos años, ha dado la bienvenida a conceptos de lo más variopinto.
Venta de artículos eróticos, de segunda mano, agencias matrimoniales e incluso peluquerías caninas a domicilio, son algunos de los conceptos que han irrumpido en el mercado nacional de la franquicia, a pesar de tratarse de negocios que podríamos tachar de poco o nada “convencionales”.Solo hace falta pararse a pensar unos minutos para dar con hasta una decena de negocios que no cuentan con ninguna referencia en el sistema o que tan sólo están representados en el mismo por una o dos enseñas que, hasta el momento, acaparan toda la cuota de mercado que una franquicia puede llegar a acaparar en relación con una actividad concreta.
Las nuevas tecnologías venden Por ejemplo, Internet ofrece multitud de opciones a los emprendedores interesados en franquiciar una determinada página web. ¿Bajo que concepto de negocio? Un portal que incluyese todo tipo de información local, relacionada con la actualidad, el ocio, la restauración, etc. de manera que los socios franquiciados pudieran acceder a la gestión de la web en una determinada zona, obteniendo beneficios gracias a la publicidad y ofreciendo a los usuarios un servicio en respuesta a su “sed” de información útil.Si cadenas de franquicias como Coffee News se dedican a publicar un periódico informativo cuya rentabilidad se obtiene de los contratos publicitarios que cada asociado desarrolla en una determinada zona geográfica, Internet podría ser el vehículo perfecto en el que “transportar” un concepto basado en las mismas premisas.
Sin duda, las cotas de popularidad que ha alcanzado la red como fuente de información despeja dudas sobre la viabilidad del proyecto.Otro caso, también en relación con las nuevas tecnologías, serían los negocios dedicados a la venta de productos y servicios para telefonía móvil. A nadie se le escapa que se trata de un concepto que tendría un notable éxito, a juzgar por las numerosas tiendas independientes que pueblan las medianas y grandes ciudades. En este sentido, la fórmula de la franquicia aportaría unas posibilidades de crecimiento rápidas y a bajo coste, permitiendo expandir un “comercio” con un saber hacer determinado e incluso una amplia gama de productos fabricados directamente por la central, una estrategia implementada por las enseñas del sector con buenos resultados.
La venta de artículos relacionados con el “espionaje” conforma otro negocio que se ha popularizado hace poco, pero que presenta una gran proyección de futuro. El afán de las grandes compañías por incrementar la seguridad de sus instalaciones, empleados e incluso sus datos, la necesidad de muchos padres de saber donde están sus hijos y, en general, la afición de muchos consumidores por esta clase de productos, hacen de esta actividad un concepto franquiciable, sobre todo para las grandes ciudades.Entre las ventajas que la franquicia podría aportar al crecimiento de uno de estos comercios -teniendo en cuenta que la expansión se desarrolla a través de socios que esperan hallar rentabilidad en su inversión- destacarían los acuerdos que la matriz podría alcanzar con los principales fabricantes, las estrategias encaminadas a promocionar y dar a conocer la marca, que se verían apoyadas por la proliferación de establecimientos y la posibilidad de desarrollar servicios exclusivos de la cadena.
Hogar, ¿dulce negocio?
El mantenimiento del hogar conforma otro de los nichos de negocio con un gran potencial, dado la demanda constante que existen de estos servicios y lo cotizados que pueden llegar a estar en casos de extrema urgencia. Así, una cadena de franquicias cuyo concepto se basase en cualquier tipo de servicio de reparación en la vivienda podría tener mucho tirón en el mercado.A este respecto, no es difícil imaginar una red donde cada franquiciado contase con su propio equipo de electricistas, fontaneros, cerrajeros… profesionales de diversos oficios que incluso podrían asociarse para regentar una franquicia de manera cuasi independiente.
La fórmula aportaría imagen de marca y una homogeneización de servicios de alta calidad que brindase confianza al cliente potencial. Además, la central podría garantizar la formación de los recursos humanos.Otro posible negocio en franquicia sería la jardinería, entendido como un concepto que se basase en prestar un servicio continuo que podría abarcar desde el diseño del jardín hasta el mantenimiento del mismo.
La central podría aportar imagen de marca, promoción y la formación de los empleados, además facilitar al emprendedor el acceso a una actividad cada vez más demandada.En las ferreterías de toda la vida también podríamos encontrar otro concepto con potencial en el mercado nacional de la franquicia, dado que se trata de negocios con una demanda muy estable. En este caso, el sistema podría aportar a la cadena una economía de escala que permitiese abaratar costes, productos de marca propia y una imagen que, una vez implantada en una determinada zona, convirtiese la tienda en un referente.La confianza es lo que importa Un servicio de “canguros” también podría tener viabilidad como franquicia, sobre todo si se tiene en cuenta que la vida moderna obliga a los padres a contar con personas que cuiden ocasionalmente a sus hijos y que, al mismo tiempo, es muy difícil confiar esta tarea a un desconocido.Imaginemos una cadena de franquicias cuyo concepto es ofrecer “supernannys”, con total garantía sobre la profesionalidad de las personas que desempeñasen el trabajo.
La confianza sería la máxima de los establecimientos de la red -potenciada por una imagen de marca que transmitiese determinados valores- que contarían con empleados/as formados por la central que reciben un sueldo estable, independiente de los servicios que presten. A todas luces un buen negocio.Otra de las actividades que necesitan inspirar seguridad al cliente, la realización de piercings o tatuajes, dadas que las condiciones higiénicas deben estar fuera de toda duda. Una cadena de franquicias contaría con todos los instrumentos y estrategias para garantizar de forma real, y también de cara a los miedos del cliente, el buen hacer de sus establecimientos.Además, invirtiendo en diseño y fabricación podrían ponerse a la venta líneas de producto de marca propia, abaratando costes.
La formación sería otro punto fuerte del negocio, junto con otros servicios, como mantenimiento, repaso, curaciones… que podrían ser motivo de descuentos para futuras visitas. No en vano existe una empresa que sí franquicia su concepto, pero que no acapara en absoluto la cuota de mercado existente al respecto.Pasen y vean… aquí hay negocioY en relación con el “mundo del espectáculo”, no sería impensable la puesta en marcha de una agencia de modelos y/o figurantes que se convirtiese en cadena de franquicias, instalando un centro de formación y contratación en diversos puntos de la geografía española.Así, cada establecimiento podría funcionar como academia o centro de formación, y también como bolsa de trabajo para los profesionales el sector, aportando al mercado una marca que significase calidad en el trabajo de sus “empleados”.Finalmente, la animación para fiestas y eventos se ha convertido en otro negocio que cuenta con una demanda cada vez mayor.
Desde payasos y magos para los cumpleaños de los más pequeños hasta profesionales de la “animación” de fiestas de inauguración o de cualquier otra índole, podrían prestar sus servicios bajo la tutela del eslabón de una cadena de franquicias.De la misma manera que en el caso anterior, la central se podría encargar de la contratación y la formación de las personas interesadas por esta profesión, y después emplearlas para cubrir las necesidades del cliente final.A la vista está que existen numerosos conceptos que el mercado de la franquicia todavía no ha acogido, y que podrían formar parte de un sistema que ha dado excelentes resultados a decenas de redes que hoy en día expanden su saber hacer incluso más allá de nuestras fronteras. Tan solo hay que darles una “oportunidad de negocio”.
http://www.tormo.com/noticias/14826/10_negocios_que_son_terreno_virgen_para_la_franquicia.htm
Negocios que cuentan con una demanda estable, cuya actividad se basa en su saber hacer que podría desarrollarse a la perfección al adoptar la fórmula de franquicia y cuyo crecimiento se vería francamente impulsado gracias a la inversión de emprendedores interesados. Este es el perfil de las sociedades que aún no han descubierto el potencial que supondría para la expansión de su proyecto el entrar a formar parte de un sistema que, en los últimos años, ha dado la bienvenida a conceptos de lo más variopinto.
Venta de artículos eróticos, de segunda mano, agencias matrimoniales e incluso peluquerías caninas a domicilio, son algunos de los conceptos que han irrumpido en el mercado nacional de la franquicia, a pesar de tratarse de negocios que podríamos tachar de poco o nada “convencionales”.Solo hace falta pararse a pensar unos minutos para dar con hasta una decena de negocios que no cuentan con ninguna referencia en el sistema o que tan sólo están representados en el mismo por una o dos enseñas que, hasta el momento, acaparan toda la cuota de mercado que una franquicia puede llegar a acaparar en relación con una actividad concreta.
Las nuevas tecnologías venden Por ejemplo, Internet ofrece multitud de opciones a los emprendedores interesados en franquiciar una determinada página web. ¿Bajo que concepto de negocio? Un portal que incluyese todo tipo de información local, relacionada con la actualidad, el ocio, la restauración, etc. de manera que los socios franquiciados pudieran acceder a la gestión de la web en una determinada zona, obteniendo beneficios gracias a la publicidad y ofreciendo a los usuarios un servicio en respuesta a su “sed” de información útil.Si cadenas de franquicias como Coffee News se dedican a publicar un periódico informativo cuya rentabilidad se obtiene de los contratos publicitarios que cada asociado desarrolla en una determinada zona geográfica, Internet podría ser el vehículo perfecto en el que “transportar” un concepto basado en las mismas premisas.
Sin duda, las cotas de popularidad que ha alcanzado la red como fuente de información despeja dudas sobre la viabilidad del proyecto.Otro caso, también en relación con las nuevas tecnologías, serían los negocios dedicados a la venta de productos y servicios para telefonía móvil. A nadie se le escapa que se trata de un concepto que tendría un notable éxito, a juzgar por las numerosas tiendas independientes que pueblan las medianas y grandes ciudades. En este sentido, la fórmula de la franquicia aportaría unas posibilidades de crecimiento rápidas y a bajo coste, permitiendo expandir un “comercio” con un saber hacer determinado e incluso una amplia gama de productos fabricados directamente por la central, una estrategia implementada por las enseñas del sector con buenos resultados.
La venta de artículos relacionados con el “espionaje” conforma otro negocio que se ha popularizado hace poco, pero que presenta una gran proyección de futuro. El afán de las grandes compañías por incrementar la seguridad de sus instalaciones, empleados e incluso sus datos, la necesidad de muchos padres de saber donde están sus hijos y, en general, la afición de muchos consumidores por esta clase de productos, hacen de esta actividad un concepto franquiciable, sobre todo para las grandes ciudades.Entre las ventajas que la franquicia podría aportar al crecimiento de uno de estos comercios -teniendo en cuenta que la expansión se desarrolla a través de socios que esperan hallar rentabilidad en su inversión- destacarían los acuerdos que la matriz podría alcanzar con los principales fabricantes, las estrategias encaminadas a promocionar y dar a conocer la marca, que se verían apoyadas por la proliferación de establecimientos y la posibilidad de desarrollar servicios exclusivos de la cadena.
Hogar, ¿dulce negocio?
El mantenimiento del hogar conforma otro de los nichos de negocio con un gran potencial, dado la demanda constante que existen de estos servicios y lo cotizados que pueden llegar a estar en casos de extrema urgencia. Así, una cadena de franquicias cuyo concepto se basase en cualquier tipo de servicio de reparación en la vivienda podría tener mucho tirón en el mercado.A este respecto, no es difícil imaginar una red donde cada franquiciado contase con su propio equipo de electricistas, fontaneros, cerrajeros… profesionales de diversos oficios que incluso podrían asociarse para regentar una franquicia de manera cuasi independiente.
La fórmula aportaría imagen de marca y una homogeneización de servicios de alta calidad que brindase confianza al cliente potencial. Además, la central podría garantizar la formación de los recursos humanos.Otro posible negocio en franquicia sería la jardinería, entendido como un concepto que se basase en prestar un servicio continuo que podría abarcar desde el diseño del jardín hasta el mantenimiento del mismo.
La central podría aportar imagen de marca, promoción y la formación de los empleados, además facilitar al emprendedor el acceso a una actividad cada vez más demandada.En las ferreterías de toda la vida también podríamos encontrar otro concepto con potencial en el mercado nacional de la franquicia, dado que se trata de negocios con una demanda muy estable. En este caso, el sistema podría aportar a la cadena una economía de escala que permitiese abaratar costes, productos de marca propia y una imagen que, una vez implantada en una determinada zona, convirtiese la tienda en un referente.La confianza es lo que importa Un servicio de “canguros” también podría tener viabilidad como franquicia, sobre todo si se tiene en cuenta que la vida moderna obliga a los padres a contar con personas que cuiden ocasionalmente a sus hijos y que, al mismo tiempo, es muy difícil confiar esta tarea a un desconocido.Imaginemos una cadena de franquicias cuyo concepto es ofrecer “supernannys”, con total garantía sobre la profesionalidad de las personas que desempeñasen el trabajo.
La confianza sería la máxima de los establecimientos de la red -potenciada por una imagen de marca que transmitiese determinados valores- que contarían con empleados/as formados por la central que reciben un sueldo estable, independiente de los servicios que presten. A todas luces un buen negocio.Otra de las actividades que necesitan inspirar seguridad al cliente, la realización de piercings o tatuajes, dadas que las condiciones higiénicas deben estar fuera de toda duda. Una cadena de franquicias contaría con todos los instrumentos y estrategias para garantizar de forma real, y también de cara a los miedos del cliente, el buen hacer de sus establecimientos.Además, invirtiendo en diseño y fabricación podrían ponerse a la venta líneas de producto de marca propia, abaratando costes.
La formación sería otro punto fuerte del negocio, junto con otros servicios, como mantenimiento, repaso, curaciones… que podrían ser motivo de descuentos para futuras visitas. No en vano existe una empresa que sí franquicia su concepto, pero que no acapara en absoluto la cuota de mercado existente al respecto.Pasen y vean… aquí hay negocioY en relación con el “mundo del espectáculo”, no sería impensable la puesta en marcha de una agencia de modelos y/o figurantes que se convirtiese en cadena de franquicias, instalando un centro de formación y contratación en diversos puntos de la geografía española.Así, cada establecimiento podría funcionar como academia o centro de formación, y también como bolsa de trabajo para los profesionales el sector, aportando al mercado una marca que significase calidad en el trabajo de sus “empleados”.Finalmente, la animación para fiestas y eventos se ha convertido en otro negocio que cuenta con una demanda cada vez mayor.
Desde payasos y magos para los cumpleaños de los más pequeños hasta profesionales de la “animación” de fiestas de inauguración o de cualquier otra índole, podrían prestar sus servicios bajo la tutela del eslabón de una cadena de franquicias.De la misma manera que en el caso anterior, la central se podría encargar de la contratación y la formación de las personas interesadas por esta profesión, y después emplearlas para cubrir las necesidades del cliente final.A la vista está que existen numerosos conceptos que el mercado de la franquicia todavía no ha acogido, y que podrían formar parte de un sistema que ha dado excelentes resultados a decenas de redes que hoy en día expanden su saber hacer incluso más allá de nuestras fronteras. Tan solo hay que darles una “oportunidad de negocio”.
http://www.tormo.com/noticias/14826/10_negocios_que_son_terreno_virgen_para_la_franquicia.htm